Transporte pasivo:
* No requiere energía: Estos procesos dependen del gradiente de concentración y no requieren que la célula gaste energía. Los ejemplos incluyen difusión simple, ósmosis y difusión facilitada.
Transporte activo:
* Directamente desde ATP: El transporte activo mueve moléculas contra su gradiente de concentración, lo que requiere energía. Esta energía es suministrada directamente por la hidrólisis del trifosfato de adenosina (ATP), que es la principal moneda energética de la célula.
* Indirectamente de ATP: Algunos mecanismos de transporte activo utilizan la energía almacenada en un gradiente electroquímico (creado por el movimiento de iones a través de la membrana) para impulsar el transporte de otras moléculas. A esto se le llama transporte activo secundario.
* Gradientes electroquímicos: El movimiento de moléculas cargadas a través de la membrana puede crear una diferencia de potencial eléctrico (un voltaje). Esta diferencia de potencial se puede utilizar para impulsar el transporte de otras moléculas, incluso si se mueven en contra de su gradiente de concentración.
Ejemplos específicos:
* Bomba de sodio-potasio: Esta bomba transporta activamente iones de sodio fuera de la célula e iones de potasio al interior de la célula, utilizando energía de la hidrólisis del ATP.
* Transporte de glucosa: El transporte de glucosa al interior de la célula a menudo implica una proteína simportadora que utiliza la energía de un gradiente de sodio (creado por la bomba de sodio-potasio) para llevar glucosa al interior de la célula.
En resumen, la energía para el transporte de membrana puede provenir de:
* Gradientes de concentración (transporte pasivo)
* Hidrólisis de ATP (transporte activo)
* Gradientes electroquímicos (transporte activo)
El mecanismo específico y la fuente de energía dependerán del tipo de transporte y de la molécula específica que se transporte.