* Reproducción sexual: Esto implica la combinación de material genético de dos padres (generalmente un hombre y una mujer). Cada padre aporta una célula sexual (esperma del macho y el huevo de la hembra), que se fusionan para formar un cigoto. Este cigoto se convierte en un nuevo organismo con una composición genética única.
He aquí por qué la reproducción sexual es tan frecuente:
* Diversidad genética: La combinación de genes de dos padres crea descendencia con una mayor diversidad genética. Esto puede ser beneficioso para adaptarse a entornos cambiantes y resistir enfermedades.
* Adaptación: En muchas generaciones, la reproducción sexual permite la evolución por selección natural, donde las personas con rasgos más ventajosos tienen más probabilidades de sobrevivir y reproducirse.
Excepciones a la reproducción sexual:
* Reproducción asexual: Algunos organismos se reproducen sin la necesidad de dos padres. Esto puede involucrar procesos como la gemación, la fragmentación o la partenogénesis. Esto es común en organismos unicelulares y en algunas plantas y animales.
En resumen: La reproducción sexual es el modo dominante de reproducción en la mayoría de los seres vivos, lo que lleva a una mayor diversidad genética y una adaptación evolutiva.