Esto significa que solo aproximadamente 10% de la energía consumida por un organismo se transmite al siguiente nivel trófico. El resto se pierde como calor, se usa para el metabolismo o simplemente no se digiere.
Este fenómeno se conoce como la regla 10% , que es una guía simplificada. El porcentaje real puede variar según factores como:
* El tipo de organismos involucrados: Diferentes organismos tienen diferentes tasas metabólicas y eficiencia para convertir los alimentos en energía.
* La cadena alimentaria específica: La cantidad de energía perdida puede variar según los organismos específicos y sus interacciones dentro de la cadena alimentaria.
* Condiciones ambientales: Factores como la temperatura, la disponibilidad de recursos y otras condiciones ambientales pueden influir en la eficiencia de la transferencia de energía.
A pesar de las variaciones, el principio general de una pérdida de energía significativa entre los niveles tróficos sigue siendo cierto. Esta pérdida de energía tiene profundas implicaciones para la estructura y función de los ecosistemas, lo que limita el número de niveles tróficos que pueden apoyarse e influir en la abundancia de organismos en cada nivel.