1. Neuronas: Estas células son responsables de transmitir señales eléctricas en todo el cuerpo. Este proceso requiere una cantidad significativa de energía, particularmente para mantener los gradientes electroquímicos en sus membranas y para sintetizar neurotransmisores.
2. Células musculares: Las células musculares, especialmente las involucradas en una actividad física intensa, tienen una alta demanda de energía. Requieren grandes cantidades de ATP para alimentar las contracciones musculares, lo que permite el movimiento, la generación de fuerza y el mantenimiento de la temperatura corporal.
3. Células epiteliales intestinales: Estas células que recubren el tracto digestivo están constantemente involucradas en los procesos de transporte activo. Absorben nutrientes y agua de los alimentos y expulsan productos de desecho, que requieren una energía considerable para alimentar estos mecanismos de transporte.