1. Conducción:
* La llama del quemador de gas calienta directamente la parte inferior de los utensilios de cocina.
* El calor se transfiere desde el quemador a la olla o la sartén a través del contacto directo, lo que hace que las moléculas en los utensilios de cocina vibren más rápido.
* Esta mayor vibración molecular es lo que sentimos como calor.
2. Convección:
* El utensilio de cocina caliente calienta el aire que lo rodea.
* Este aire calentado se vuelve menos denso y aumenta, creando corrientes de convección.
* Estas corrientes llevan el calor hacia arriba, contribuyendo al proceso de calentamiento general.
3. Radiación:
* La llama en sí emite radiación infrarroja.
* Esta radiación es absorbida por los utensilios de cocina y el aire circundante, contribuyendo aún más al proceso de calefacción.
Aquí hay una analogía simplificada:
Imagina que estás sosteniendo una sartén caliente.
* Conducción: Sientes el calor directamente de la sartén a través de tu mano.
* Convección: También sientes el calor del aire que rodea la sartén.
* Radiación: Incluso puede sentir una ligera calidez proveniente de la llama en sí.
En resumen, las cocinas de gas utilizan una combinación de conducción, convección y radiación para transferir eficientemente el calor de la llama al alimento que se está cocinando.