1. Actualizar a los electrodomésticos de eficiencia energética: Reemplazar los electrodomésticos más antiguos con modelos certificados de Energy Star más nuevos puede reducir significativamente el consumo de energía. Busque refrigeradores, lavavajillas, lavadoras y secadoras con altas clasificaciones de eficiencia energética. Estos electrodomésticos usan menos electricidad o gas, ahorrándole dinero en sus facturas de servicios públicos y reduciendo su impacto ambiental.
2. Hare de luz natural y ventilación: Maximice la luz natural manteniendo las ventanas y las cortinas abiertas durante el día. Use pintura de color claro en paredes y techos para reflejar la luz solar. Para la ventilación, abra ventanas para enfriar su hogar naturalmente en lugar de confiar únicamente en el aire acondicionado.
3. Reducir la carga fantasma: Muchos dispositivos electrónicos continúan consumiendo energía incluso cuando están apagados, conocidos como "carga fantasma". Desenchufe los cargadores, la electrónica y los electrodomésticos cuando no están en uso, o usen tiras de alimentación con interruptores de encendido/apagado para cortar fácilmente la alimentación en múltiples dispositivos. Este simple paso puede marcar una diferencia notable en su consumo de energía con el tiempo.