* Primera ley de la termodinámica: La energía no puede ser creada o destruida, solo transferida o transformada. Una máquina con partes móviles siempre perderá algo de energía por fricción, calor y otras formas de disipación de energía. Esto significa que la energía debe agregarse continuamente al sistema para compensar estas pérdidas y mantener la máquina en funcionamiento.
* Segunda ley de la termodinámica: En cualquier sistema cerrado, la entropía (una medida de trastorno) siempre aumenta con el tiempo. Esto significa que la energía se volverá menos útil y más dispersa, lo que eventualmente conducirá a que la máquina se detenga.
Ejemplo: Imagine un péndulo simple que se balancea de un lado a otro. A pesar de que está diseñado para seguir moviéndose, el péndulo se reducirá gradualmente debido a la resistencia al aire y a la fricción en el punto de pivote. Eventualmente, se detendrá a menos que se agregue energía externa al sistema (como un empuje o un viento).
Las máquinas de movimiento perpetuo son imposibles: La idea de una máquina de movimiento perpetuo, una máquina que funciona para siempre sin ningún aporte de energía, es una violación de estas leyes fundamentales de la física. Si bien ha habido muchos intentos de crear tales máquinas a lo largo de la historia, ninguna ha tenido éxito.
En resumen: Las máquinas con piezas móviles requieren energía para funcionar. Esto se debe a las pérdidas inevitables de energía a la fricción, el calor y otras formas de disipación de energía. Sin una entrada de energía constante, estas máquinas eventualmente se detendrán.