* Alta resistencia: El cuerpo humano está compuesto principalmente de agua, que contiene sales y minerales disueltos que actúan como electrolitos. Estos electrolitos permiten cierta conductividad eléctrica, pero la resistencia general del cuerpo es relativamente alta.
* Estructura celular: Nuestras células están rodeadas de membranas que actúan como aislantes, obstaculizando aún más el flujo de electricidad.
* Skin: La capa más externa de nuestra piel, la epidermis, está compuesta de células muertas y proporciona una barrera significativa para la corriente eléctrica.
* grasa y hueso: La grasa y el hueso son malos conductores de electricidad.
Factores que afectan la conductividad:
* humedad: La piel húmeda tiene una resistencia más baja que la piel seca, lo que la hace más conductora.
* Área de contacto: Cuanto más grande sea el área de contacto entre el cuerpo y la fuente de electricidad, más corriente puede fluir.
* Voltaje: Un mayor voltaje aumenta el flujo de corriente y el riesgo de lesiones.
Si bien el cuerpo humano no es un buen conductor, todavía es peligroso entrar en contacto con la electricidad. Incluso una pequeña cantidad de corriente puede causar:
* Burns: Las quemaduras eléctricas pueden ocurrir cuando la corriente fluye a través del cuerpo, causando calor y daño tisular.
* espasmos musculares: La corriente eléctrica puede hacer que los músculos se contraigan involuntariamente, lo que lleva a una pérdida de control.
* arritmias cardíacas: La corriente eléctrica puede interrumpir el ritmo normal del corazón, lo que lleva a arritmias potencialmente mortales.
Es crucial tomar precauciones siempre en torno a la electricidad y tener en cuenta los peligros potenciales.