1. Pensamiento y aprendizaje: Nuestros cerebros son increíblemente activos, y necesitan un suministro constante de energía para procesar información, resolver problemas y recordar cosas. Cada vez que lee, escribe, escucha una lección o participa en una discusión, su cerebro está usando energía.
2. Mover nuestros cuerpos: Incluso si no está ejecutando un maratón, su cuerpo usa energía para moverse por el aula, caminar hacia la biblioteca y participar en actividades físicas como la clase de gimnasio o el recreo.
3. Uso de la tecnología: Las computadoras, las tabletas y los teléfonos inteligentes necesitan energía para funcionar. Cuando los usamos para investigar, tomar notas o jugar juegos educativos, estamos utilizando energía indirectamente.
4. Mantener caliente o fresco: Las escuelas utilizan sistemas de calefacción y aire acondicionado para mantener una temperatura cómoda. Estos sistemas requieren mucha energía para operar, e incluso el simple acto de mantenerse caliente en el invierno o fresco en el verano requiere que su cuerpo use energía.