* Enlace iónico: El óxido de hierro (III) (Fe₂O₃) se forma mediante enlaces iónicos. El hierro (Fe) pierde tres electrones para convertirse en un ion con carga positiva (Fe³⁺), mientras que el oxígeno (O) gana dos electrones para convertirse en un ion con carga negativa (O²⁻). Estos iones con cargas opuestas se atraen electrostáticamente entre sí, formando una estructura de red cristalina.
* Sin moléculas discretas: En los compuestos iónicos no hay moléculas distintas e independientes. En cambio, los iones están dispuestos en un patrón repetitivo en todo el cristal. No existe una única "molécula" de Fe₂O₃.
En contraste:
* Compuestos moleculares: Los compuestos moleculares se forman al compartir electrones entre átomos (enlace covalente). Esto da como resultado moléculas distintas y separadas con un número específico de átomos. Los ejemplos incluyen agua (H₂O) y dióxido de carbono (CO₂).
Por lo tanto, el óxido de hierro (III) se considera un compuesto iónico, no un compuesto molecular.