1. unión iónica: Esto ocurre cuando los átomos transfieren electrones el uno al otro. Un átomo pierde electrones para convertirse en un ion cargado positivamente (catión), mientras que el otro átomo gana electrones para convertirse en un ion cargado negativamente (anión). Las cargas opuestas se atraen, formando una fuerte atracción electrostática llamada enlace iónico.
* Ejemplo: El sodio (NA) pierde un electrón para convertirse en Na+, mientras que el cloro (CL) gana un electrón para convertirse en Cl-. Estos iones se atraen entre sí para formar cloruro de sodio (NaCl), también conocido como sal de mesa.
2. enlace covalente: Esto ocurre cuando los átomos comparten electrones. Los electrones compartidos se sienten atraídos por los núcleos de ambos átomos, creando un fuerte enlace entre ellos. Este tipo de enlace se encuentra típicamente entre los átomos no metálicos.
* Ejemplo: Dos átomos de hidrógeno (H) comparten cada uno un electrón con el otro para formar una molécula de hidrógeno (H2). Ambos átomos de hidrógeno tienen una configuración estable similar al helio.
Estas son las formas más comunes en que los átomos se combinan para formar compuestos, pero también hay otros tipos más matizados de enlaces químicos.