El enlace iónico en el KCl surge de la importante diferencia de electronegatividad entre el potasio y el cloro. La electronegatividad se refiere a la capacidad de un átomo de atraer electrones hacia sí mismo cuando está unido a otro átomo. El cloro tiene una electronegatividad mayor que el potasio, lo que significa que tiene una mayor atracción por los electrones. Esta diferencia de electronegatividad conduce a la transferencia de electrones del potasio al cloro, lo que resulta en la formación de iones y enlaces iónicos.
Las fuertes fuerzas electrostáticas entre los iones K+ y Cl- mantienen unida la estructura cristalina del KCl, dándole una disposición reticular rígida. La disposición regular de los iones en el KCl da como resultado sus propiedades características, como altos puntos de fusión y ebullición, buena conductividad eléctrica cuando se disuelve o se funde y fragilidad.