Si bien tanto a Kant como a Laplace se les atribuye la teoría, la explicación de Laplace fue más detallada y obtuvo una mayor aceptación en la comunidad científica. Propuso que el sistema solar se formó a partir de una nube giratoria de gas y polvo (una nebulosa), que se contrajo bajo su propia gravedad. A medida que la nube se contrajo, giró más rápido, aplanándose en un disco. El centro del disco finalmente formó el sol, mientras que el material restante se agrupó para formar los planetas.
Por lo tanto, si bien Kant es reconocido por el concepto inicial, la contribución de Laplace al proporcionar una explicación más refinada y detallada es lo que finalmente condujo a la aceptación generalizada de la teoría de la nube de polvo.