Esto es lo que podemos inferir:
Sin tierra, no habría continentes para interrumpir el flujo de corrientes, lo que lleva a un patrón de circulación global mucho más simple y simétrico:
* Patrones de viento globales: El principal impulsor de las corrientes oceánicas es el viento. Sin tierra, los patrones de viento serían menos complejos, impulsados principalmente por la rotación de la Tierra (efecto Coriolis) y las diferencias de temperatura entre el ecuador y los polos. Esto probablemente daría como resultado un patrón de viento más consistente y predecible en todo el mundo.
* Corriente ecuatorial: Una corriente ecuatorial fuerte y continua fluiría hacia el este por todo el mundo, impulsada por los vientos comerciales. Esta corriente sería más amplia y fuerte que las corrientes ecuatoriales individuales que vemos hoy.
* Corrientes polares: El agua fría y densa se hundiría en los postes y fluiría hacia el ecuador en corrientes profundas. Estas corrientes serían más pronunciadas que la actual que vemos hoy, ya que no habría masas de tierra para romperlas.
* Avalte y cuello descendente: La corriente ascendente, donde el agua fría y rica en nutrientes se eleva a la superficie, y la corriente descendente, donde se hundiría el agua superficial cálida, se produciría en un patrón más organizado y simétrico, probablemente influenciado por los patrones de viento globales y las diferencias de temperatura.
Sin embargo, el océano del mundo real es mucho más complejo que este escenario idealizado. Factores como:
* El calentamiento desigual de la tierra del sol: Esto conduce a variaciones en la temperatura y la salinidad, influyendo en la densidad y la formación de corrientes.
* La rotación de la Tierra: Esto crea el efecto Coriolis, que desvía las corrientes hacia la derecha en el hemisferio norte y hacia la izquierda en el hemisferio sur.
* Características geológicas: Incluso sin continentes, el fondo del océano tiene montañas, trincheras y otras características que influyen en las corrientes.
En general: Si bien las corrientes serían más simétricas y predecibles sin tierra, aún estarían influenciadas por una variedad de factores, lo que resulta en un sistema complejo y dinámico.
Este experimento mental destaca el papel crucial que juegan las masas de tierra en la configuración de los intrincados patrones de las corrientes oceánicas que vemos hoy.