* Alta densidad de energía: Las grasas contienen aproximadamente 9 calorías por gramo, significativamente más que los carbohidratos (4 calorías por gramo) o proteínas (4 calorías por gramo).
* Naturaleza hidrofóbica: Las grasas son hidrófobas, lo que significa que no se mezclan con el agua. Esto les permite almacenar en forma compacta y anhidra, sin agregar peso adicional de las moléculas de agua.
* Almacenamiento de energía a largo plazo: El cuerpo puede almacenar grandes cantidades de grasa, por lo que es una gran fuente de energía para períodos prolongados, especialmente en tiempos de escasez de alimentos.
Otros factores a considerar:
* Accesibilidad: Si bien las grasas son muy eficientes, acceder a la energía almacenada en grasas es un poco más lenta que acceder a ella desde carbohidratos.
* Otras funciones: Si bien las grasas se utilizan principalmente para el almacenamiento de energía, también sirven otras funciones importantes en el cuerpo, como el aislamiento y la formación de la membrana celular.
En resumen: Si bien los carbohidratos son la principal fuente de energía del cuerpo para actividades diarias, las grasas son los campeones cuando se trata de almacenamiento de energía a largo plazo debido a su alta densidad de energía y un mecanismo de almacenamiento eficiente.