* Contenido de agua: Nuestros cuerpos tienen aproximadamente 60% de agua, y el agua es un buen conductor de electricidad. Esto significa que las corrientes eléctricas pueden pasar a través de nuestros cuerpos con relativa facilidad.
* Electrolitos: Nuestra sangre y otros fluidos corporales contienen electrolitos, como iones de sodio, potasio y cloruro. Estos iones pueden transportar fácilmente cargas eléctricas.
* Impulsos nerviosos: Nuestro sistema nervioso utiliza señales eléctricas para transmitir información. Estas señales viajan a través de las células nerviosas, que son conductoras.
Sin embargo, es importante entender que:
* Resistencia: El cuerpo humano tiene cierta resistencia a la electricidad. Esta resistencia varía según factores como la condición de la piel, la ruta que toma la corriente y la cantidad de agua presente.
* Severidad: La gravedad de una descarga eléctrica depende de la cantidad de corriente, la duración de la exposición y la ruta que toma la corriente a través del cuerpo. Incluso pequeñas cantidades de corriente pueden ser peligrosas, especialmente si pasan por el corazón.
Por qué llamamos al cuerpo humano un conductor, aunque no es "bueno":
Si bien el cuerpo humano es un conductor mucho más pobre que los metales, todavía es lo suficientemente conductor como para que las corrientes eléctricas causen daños graves. Es por eso que es crucial tomar precauciones en torno a la electricidad y siempre tener en cuenta los peligros potenciales.